domingo, 16 de abril de 2017

Grupo 13 trabajo práctico "La Conspiración"

"Circo judicial"


Sin lugar a dudas el juicio que se quiere llevar adelante encuadra dentro del modelo de enjuiciamiento inquisitivo. Ello se evidencia, por ejemplo, en la confección del tribunal a partir de una orden del Presidente -violando la garantía del juez imparcial-, la desigualdad de armas entre defensa y acusación, cuyo planteo es interpuesto dentro del juicio y descartado por cuestiones estrictamente políticas y la circunstancia de que los imputados sean tomados como objetos -y no sujetos- de la investigación. 
Todo ello se da en una situación particular, donde al alegarse un supuesto "interés nacional" se proyecta una verdad cuyo descubrimiento satisfaría a la opinión pública. Es ella, que por supuesto va más allá de la que pueda surgir de la contradicción de las partes, la que se pretende encontrar y al nacer por pura voluntad y respaldo político, los propios jueces se sienten legitimados para adoptar los medios que sean necesarios para alcanzarla; sin importar que ello pueda implicar el avasallamiento de cualquier tipo de garantía individual.
Justamente esto es lo que nos parece interesante marcar: el juicio y el acto de juzgamiento son, en el fragmento analizado, una completa ficción. Ante el horror y el dolor que causa un hecho -como lo es en el caso el homicidio del presidente- todo vale para conseguir el castigo, aunque sea alguno. La verdad ya está escrita antes de que los imputados entren al recinto y todos los actores que participan del juicio cumplen un rol predeterminado y nunca se salen de él. De ese modo, con formalidades, rituales y palabras difíciles se le da legitimidad al castigo sin garantías. 
Creemos que esto también pasa hoy en día en la mayoría de los juicios que se llevan adelante en Capital Federal y eso justamente se debe a la herencia de la tradición inquisitiva no sólo en nuestros ordenamientos jurídicos sino en el concepto de "hacer justicia" que nos rodea. No se busca resolver los conflictos sino que el proceso gira alrededor de obtener un castigo o defenderse y evitarlo. Actuar de esta manera reivindicando la opción dualista frente a los problemas encaja, a la perfección, en el modelo inquisitivo que no tendrá ningún tipo de impedimento en inclinar la balanza para el resultado que más le convenga.
Por todo ello creemos que las herramientas jurídicas del sistema acusatorio, con una aplicación eficaz, y un fuerte proceso de cambio cultural pueden ser dos elementos clave para ensayar una posible salida del "vale todo". 

Gonzalo Guerrero
Santiago Ferrando Kozicki
Ramiro Lucini

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